Reciclar. Una de las bases de la economía circular. Se pueden reciclar los envases de plástico, briks, latas, papel, cartón y vidrio. Se le puede dar una segunda vida. Ayuda a que las pilas, aparatos electrónicos, químicos, textiles, aceite usado, medicamentos, vayan a los contenedores especiales y se pueda manejar su destino final. Son altamente contaminantes del agua.

Reducir la basura al mínimo. Busca productos con la menor cantidad de embalaje, compra tus frutas y verduras en locales de tu comunidad que no vengan empacados, solo compra lo que vas a utilizar o lo que vas a comer.

Reparar antes de tirar. Usar los aparatos electrónicos hasta que su vida útil ya no de para más, no cambiar equipos por moda o estatus.

Elegir lo duradero antes de lo desechable. Todo cuenta, desde la ropa (fast fashion), hasta objetos cotidianos como bolsas de tela, envases para comida o agua reutilizables.

Compostar en casa. Los restos de la comida, las cáscaras de frutas y verduras ayudan a proporcionar sustancias favorables a las plantas al convertirse en abono. No necesitan irse a la basura.

Ajustar el gasto energético. Reduces gastos, y cooperas con el medio ambiente. Colocando iluminación led o de bajo consumo de energía, calentador solar, desconectar los aparatos electrónicos que no utilices, adquirir aparatos electrónicos de bajo consumo eléctrico.

Hacer lista de compra. Es muy común que vayamos al super y compremos de acuerdo con gustos o peor aún si vamos con hambre. Una lista nos ayuda a elegir solo lo que necesitamos, sin desperdicios y con altos ahorros en nuestra economía.